Eres Mar.


Deja descansar tu cuerpo sobre mis orillas, que tus olas, solas, nunca estarán. Recibe besos náufragos que yendo en busca de tesoros se dan la dicha de perderse en la mar.

Testigo del día y la noche volteas la copa del
cielo bebiéndome en un azul total. Permíteme acariciarte cada atardecer con un Sol, posar una Luna sobre tu cintura, deslizarme entre tus cabellos cual brisa.

Mi amor se refleja sobre tu cristalina sal, especies de diversos organismos se ocultan en tu fondo y yo el buzo osado que se adentra a buscar. Mujer, eres mar, y yo la playa donde tus tormentas van a dar.





domingo 31 de mayo de 2009

ENCONTRARME

La soledad es una situación que hemos de aspirar a convertir en transitoria y que conviene percibir como no forzosamente traumática. Podemos mutarla en momento de reflexión, de conocernos a fondo y de encontrarnos sinceramente con nuestra propia identidad.

Hay un tiempo para comunicarnos con los demás y otro (que necesita de la soledad) para establecer contacto con lo más profundo de nosotros mismos. Hemos de "hablar" con nuestros miedos, no podemos ignorarlos ni quedarnos bloqueados por ellos.

Es conveniente que, en ocasiones, optemos por la soledad. En suma, equilibremos los momentos en que nos expresamos y atendemos a otros, y los que dedicamos a pensar, en soledad, en nuestras propias cosas.

Hasta la vuelta….

martes 19 de mayo de 2009

TU MIRADA

Ojos cautivadores
ojos misteriosos
ojos llenos de amor divino
ojos de pasión
ojos de vida y autenticidad
belleza única sin igual.

Ojos tuyos que cautivan
y conquistan los secretos
de ser mujer.
Ojos que envuelven enigmatismo
y dominio de vivir.

Ojos de tristeza
ojos de alegría
ojos únicos y verdaderos
en busca de lo no visto
de lo no explorado.

¿Serás tú, serás yo..?
es algo que tu ser interno dirá
porque tus ojos son puertas
vivas del alma, corazón y vida.

sábado 16 de mayo de 2009

Sentir.

Sentir no quiero
la cascada de tu risa
navegando en mis recuerdos
y la cadena de tus brazos
arropándome en tu pecho.

Sentir no quiero
tu palabra enamorada
acariciando mi lamento;
y la lluvia de tus montes
seduciendo mis silencios.

Sentir no quiero
tus colinas encrespadas
devorando mis desiertos;
y el oasis de ternura
que tejes con el beso.

Sentir no quiero
el halcón de tu mirada
desafiando mis intentos
y el amor de tu capricho
galopando en mis inviernos.

Sentir no quiero
el perfil de tu silueta
esculpiéndose en mi huerto;
y el hombre que se somete
al primer roce de tu fuego.

Sentir no quiero
la agonía que se siente
al sentir que no te tengo...
y te sigo sintiendo...